Avances en la Tecnología del Control de la Natalidad

Escuchamos con frecuencia que los avances tecnológicos han cambiado la forma en la que la vida diaria se desarrolla. Y aunque vemos los efectos inmediatos de la tecnología en nuestras vidas, muchas veces no tenemos en cuenta que en verdad los desarrollos en el área de IT, software o medicina se están tocando todos y cada uno de los aspectos cotidianos de los seres humanos. El control de la natalidad no es una excepción. Los desarrollos científicos nos han permitido conocer a profundidad el ciclo reproductivo humano y hemos puesto la tecnología al servicio de esta área.

shutterstock_437357662Control de la natalidad en nuestros días

Uno de los principales avances tecnológicos con respecto al control de la natalidad es la capacidad de monitorear y entender el ciclo de reproducción y sus funciones específicas. En el día a día esto se ha traducido en un sinfín de usos comunes. Por ejemplo, las mujeres pueden seguir paso a paso su ciclo menstrual mediante diversas aplicaciones para teléfonos móviles. De esta manera, podemos saber con exactitud cuando una mujer se encuentra en su momento más fértil y tomar consideraciones a partir de esta información. Si quieres saber más sobre éste y otros avances tecnológicos visita la página Scfgroup.cl donde encontrarás mucha más información.

Otras tecnologías de control de natalidad

El control de la natalidad desde sus primeros comienzos ha sido ampliamente criticado por grupos de religiosos que se suscriben a la idea de que debemos tener los hijos que dios no dé. Sin embargo, esta creencia ha llevado a la crisis de sobrepoblación del planeta que enfrentamos ahora mismo. Algunas tecnologías del control de natalidad están levantando nuevas críticas ya que la manipulación genética ya es posible, lo cual puede llevarnos a escoger características específicas para nuestros bebés. Por terrible que esto pueda sonar, esta tecnología hace que en un futuro no muy lejano, enfermedades hereditarias sean borradas de la Tierra para siempre.